El algoritmo de YouTube posiciona los vídeos en función de parámetros como las visitas o los comentarios, pero éstos pueden comprarse

Comprar visitas ¿una estrategia válida?

 

Todos hemos escuchado en alguna ocasión que x Youtuber o que x instagramer ha comprado visitas para mejorar sus cifras en redes sociales y tener más oportunidades y mejores perspectivas de colaborar con marcas. Pero ¿qué hay de cierto en todo ello? Para los profanos del marketing (los que no trabajamos en este sector), “comprar visitas” suena a fraude o, al menos, a práctica poco ética. ¿Es realmente así o se trata de una estrategia válida que usan muchos Youtubers y sus networks? Hoy queremos indagar un poco en este tema para intentar responder a esta pregunta.

Lo cierto es que existen servicios para comprar suscriptores en Youtube o, incluso, para comprar comentarios. Se trata de servicios en los que pagando una determinada cantidad se consigue un pack de suscriptores que varía en función del dinero invertido. A más dinero, más suscriptores o más comentarios.

¿Cómo consiguen estos servicios más suscriptores? Estas empresas conocen el algoritmo (la fórmula matemática) que usa YouTube y, por eso, saben cómo aumentar las visitas y los comentarios de una forma relativamente sencilla. Aunque la “fórmula mágica” exacta no la conoce nadie (algo así como la receta de la Coca-Cola) sí que se sabe que YouTube tiene en cuenta unos determinados parámetros para posicionar los vídeos. Entre ellos destaca el porcentaje del total reproducido, el número de likes, la relación de comentarios con visitas y el número de visitas.

Con estos datos, se baraja una fórmula que posiciona los vídeos. Por eso, el número de visitas y los comentarios son dos puntos muy a tener en cuenta y hay que trata de conseguirlos de una forma que podríamos llamar “artificial”. Lo hacen algunas agencias de marketing, también es posible que recurran a esta práctica las networks e, incluso, algunos youtubers por su cuenta, entendiéndolo no como una práctica ilícita, sino como una inversión más en el canal. Aún así, no es una forma de trabajar extendida y suele darse en casos esporádicos, según fuentes del sector.

Además, aunque se compren visitas, el verdadero ingrediente para que un canal funcione es la calidad de los vídeos y el carisma del youtuber, por lo que de nada sirve acceder a estos servicios si luego no hay un trabajo detrás del canal.

Buscar temas originales, dedicar tiempo a la edición, contestar comentarios, apoyar el canal con unas buenas redes sociales… son prácticas que pueden tener mucho más impacto que la compra de suscriptores y que nos ayudarán a crecer día a día de forma lenta pero progresiva y segura.

¿Qué pensáis vosotros? ¿Sabéis de alguien que haya recurrido a estos servicios?