Preproducción: el paso indispensable en YouTube

 

A veces pensamos que ser Youtuber o que grabar un vídeo de YouTube es algo tan sencillo como ponerse delante de una cámara e improvisar. Contar chistes, jugar una partida, mostrar como nos maquillamos o cómo se hace una receta de cocina sin ningún tipo de preparación previa. Nada más lejos de la realidad. Los buenos vídeos, los que tienen visualizaciones y gustan a la audiencia, suelen tener una gran cantidad de trabajo previo (y también posterior, pero eso lo dejamos para otro día) detrás. Trabajo que no se ve, pero que es muy importante y que tiene un nombre: preproducción. Hoy queremos hablar más de ello y daros pistas para acertar. ¿Os gusta la idea? Pues no dejéis de leer porque allá vamos. ¡Empezamos!

 

  • La idea: la preproducción suele empezar con una idea. El punto desde el que partimos. Sin idea no hay vídeo. Por eso, nunca está de más apuntar todas las ideas que nos vengan a la cabeza en una libreta y tenerlas así a mano para desarrollar contenido cuando sea necesario

 

  • Definir los recursos necesarios: el segundo paso para la preproducción de un vídeo es la definición de los recursos necesarios para llevarlo a cabo (qué necesitarás). Lo primero que hacen los creadores es identificar todo lo que necesitan para crear un vídeo y luego hacen inventario de lo que ya tienen (y de lo que pueden pedir o tomar prestado).

 

  • Darle forma a la historia: es probable que lo tengas en tu cabeza, pero te falte darle forma a la historia. Para ello, lo mejor es que crees un guión. Como decimos siempre, no tiene porque ser un guión rígido que te encorsete o del que no puedas salirte. Si no te sientes cómodo con guión, bastará con que anotes en un papel algunos puntos esenciales de cómo quieres que sea tu vídeo, lo que quieres contar, etc. De esta manera, te aseguras de no dejarte nada y de que todo salga como tu quieres.

 

  • Enfócate en tu audiencia: ya tienes tu idea, tu material y un guión para empezar tu vídeo. Fantástico, pero falta un último detalle que puede ayudarte a mejorar tus visualizaciones: orientarte a tu público. Debes tener en cuenta los datos demográficos que te ofrece YouTube para saber cómo son tus suscriptores y qué edad, gustos e intereses tienen. A partir de aquí, puedes tratar de ajustar tu contenido para que sea lo más afín posible a este tipo de target.  Para ello, bastará con que intentes responder a una serie de preguntas, tales como ¿Qué mensaje quieres transmitir? ¿Cómo podría recibir ese mensaje tu audiencia objetivo? Por último, utiliza estos dos factores para pulir tu estilo de producción. Cuando hablamos de “estilo”, incluimos las palabras que utilizas, el vestuario o incluso el escenario del vídeo.

 

¿Qué os parecen estos consejos de preproducción? ¿Os parecen útiles para vuestros vídeos?